ENERGÍA LIMPIA Y RENOVABLE, NO AL CARBÓN

La generación de electricidad en base a carbón mineral es un retroceso al siglo XIX, de la primera revolución industrial, hacia el fósil más sucio, contaminante y dañino contra la salud de la población.

Es inaceptable que bajo el demagógico pretexto de superar la crisis energética nacional y abaratar sus costos, se amplíe desmesuradamente la huella de carbono del país, se contamine el medioambiente de una parte importante de nuestro territorio, amenazando sus producción agropecuaria y lesionando gravemente la salud de más de cien mil personas, particularmente a la infancia de las comunidades aledañas a estas plantas que el gobierno y la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) construyen en Punta Catalina, Provincia Peravia.

Desde sus inicios, este proyecto energético ha desconocido y violado la legislación y la institucionalidad de la Nación tanto en materia de contrataciones públicas como de protección y de gestión del medioambiente y de los recursos naturales, y muy especialmente los principios de ética y de transparencia.

Esta construcción de las plantas de carbón mineral de Punta Catalina, Provincia Peravia, se inició sin previamente haber obtenido la licencia ambiental que finalmente después de un año de iniciada las obras, se le concedió de manera irregular, violando la Ley 64-00 de Medio Ambiente y Recursos Naturales, los reglamentos internos de este ministerio para la emisión de permisos y licencias ambientales y sin aportar la documentación exigida como prerrequisito para esta licencia, como son las cartas de no objeción de las municipalidades donde se realiza la construcción y los títulos de propiedad de los terrenos.

Las comunidades que serán directamente afectadas por las emisiones de gases, de micropartículas y por los grandes depósitos de cenizas y escorias productos de la combustión del carbón mineral, no tuvieron la oportunidad de conocer y discutir el estudio de impacto ambiental entregado por los propios promotores de este proyecto al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

De este mismo estudio se desprende que las medidas y provisiones técnicas que se dicen que se tomarán para reducir la contaminación, son completamente insuficientes, así como que este proyecto carece de un plan de manejo ambiental y de disposición final de las cenizas y escorias que producirán cada año estas dos plantas en cantidades astronómicas.

Con respecto a este proyecto, el Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático (CNLCC) propone al Pacto Nacional para la Reforma del Sector Eléctrico las siguientes medidas:

  • Revocar de manera inmediata la licencia ambiental de la construcción de estas plantas hasta tanto se ajuste a la legalidad y realizar una auditoría sobre los recursos invertidos hasta la fecha en este proyecto.

  • Reemplazar el carbón mineral por gas natural como combustibles de estas plantas.

  • Volver a licitar el contrato de este proyecto bajo los nuevos términos de una termoeléctrica basada en gas natural.

  • Comprometer al país con el no uso del carbón mineral como fuente de producción de energía.

  1. Ampliar a corto plazo la generación eléctrica.

El país puede ampliar a corto plazo la generación eléctrica y abaratar sus costos con una relativa baja inversión. A continuación, el Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático (CNLCC) propone al Pacto Nacional para la Reforma del Sector Eléctrico las medidas más importantes para lograr este propósito:

  • Limpiar las presas existentes y construir otras pequeñas y grandes para una mayor generación hidroeléctrica que alimenten al sistema nacional como a las localidades donde estén situadas.

  • Un programa de reforestación y de pago por servicios ambientales en las principales cuencas de país que reduzca la sedimentación de las presas y contribuya a estabilizar el régimen de lluvias.

  • Reducir las pérdidas técnicas y por robo de la energía producida, a través de la rehabilitación de los tendidos eléctricos y de la implementación de programas y medidas que incentiven el pago de la energía servida.

  • Fomentar y apoyar desde el gobierno central para que los ayuntamientos realicen junto con sus comunidades y el sector privado proyectos basados en la utilización de los residuos sólidos, los desechos de los cultivos, de paneles solares, de pequeñas hidroeléctricas, entre otros.

  • Un programa de financiamiento en la industria de la construcción de edificaciones con diseño y materiales compatibles con nuestro clima que aprovechen la luz y el calor solar. Este programa ayudará a reducir la demanda de energía del sistema y, en general ahorrará energía y podrá incrementar aportes hacia el sistema nacional de los sectores que hasta ahora son consumidores de energía.

La generación de energía debe estar al servicio de las personas y de las comunidades. Las fuentes y la manera específica de cómo generar la energía que requiere nuestro desarrollo integral, inclusivo y sostenible debe contribuir de manera directa a enfrentar el calentamiento global y el cambio climático que conducen a una catástrofe al planeta.

No podemos permitir que la generación de energía siga afectado la salud de la población especialmente de los sectores más vulnerables, pudiendo evitar estos daños que cuestan vidas humanas.

La Nación dominicana posee la oportunidad a través de los acuerdos que se arriben en el Pacto Nacional para la Reforma del Sector Eléctrico de asumir una plataforma energética ambientalmente sostenible y amigable con el medio ambiente y la salud humana, como señal de nuestro compromiso con los esfuerzos que actualmente emprende toda la humanidad para salvar el planeta. La República Dominicana tiene el deber de asumir este compromiso por solidaridad y por su propia conveniencia, ya que el país es uno de los más vulnerables a los devastadores fenómenos del cambio climático como son el incremento de los huracanes, largos períodos de sequías y el aumento del nivel del mar.

COMITÉ NACIONAL DE LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMATICO, CNLCC

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