Thomas Donohue

14:24 02/06/2014
 
Natasha Vázquez
 

La noticia de estos días en La Habana ha sido la presencia del presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, Thomas Donohue, quien llegó de visita a Cuba con una delegación empresarial.

A quince años de su primer viaje,  Donohue había confesado su intención  de informarse de primera mano sobre las reformas económicas que tienen lugar en la isla, y de hecho lo ha conseguido. En pocos días, le ha dado tiempo a visitar la Zona Especial de Desarrollo Mariel; a recorrer alguna de las nuevas cooperativas no agropecuarias, a dictar una conferencia en la Universidad de La Habana y de reunirse con la plana mayor del Gobierno, comenzando con el mismo Raúl Castro.

Aunque Donohue se ha opuesto por años al bloqueo comercial y financiero que aplica Estados Unidos contra Cuba,  por considerarlo un impedimento para las empresas estadounidenses interesadas en hacer negocios con la Isla, lo cierto es que esta visita a ese nivel, cuando se decide el futuro económico del país, es una clara señal de que algunas cosas van cambiando El líder de la organización empresarial más importante del mundo ˗que representa los intereses de 300 mil miembros directos y de más de tres millones de miembros indirectos˗ considera que éste es un momento que el empresariado norteamericano no debería desperdiciar, con la apertura a la iniciativa privada y la nueva Ley de Inversión Extranjera en la isla.
 “La Cámara de Comercio piensa que ya es hora de eliminar las barreras políticas de larga data. Es hora de un nuevo enfoque”, dijo Donohue.
“Cuando regresemos a casa daremos cuenta a nuestros líderes  políticos de lo que hemos visto”, aseguró.

Este es un pequeño paso más en el camino para que, más temprano que tarde, cambie la política norteamericana hacia la isla, que los propios analistas estadounidenses coinciden en calificar de obsoleta y sin resultados a más de medio siglo de su implantación.

Según datos del gobierno cubano, el bloqueo estadounidense ha costado al país más de un billón 157 mil 327 millones de dólares. Es considerado  una violación de la Carta de Naciones Unidas y de las normas del Derecho Internacional y como tal ha sido condenado en múltiples ocasiones por la inmensa mayoría de los países.

Cada vez son más las voces que se levantan en el mundo y desde el  territorio norteamericano en desacuerdo con esta política. Una encuesta llevada a cabo recientemente por el  prestigioso tanque pensante Atlantic Council, arrojó que el 56 % de los estadounidenses favorece un cambio hacia Cuba. Esa cifra aumenta al 63 % en el estado de la Florida, donde viven la mayor parte de los cubano-americanos.

El pasado lunes 26 fue divulgada una carta pública sin precedentes,  firmada por más de cuarenta ex altos cargos gubernamentales estadounidenses, incluyendo al ex director nacional de inteligencia John Negroponte y al ex comandante supremo de la OTAN James Stavridis.Estas figuras, entre las que se encuentran políticos  de distinto signo, empresarios, militares e intelectuales, se dirigieron al presidente  Barack Obama, para  solicitar más medidas que  propicien un acercamiento y  que contribuyan a profundizar los incipientes cambios en la isla. La flexibilización de las restricciones estadounidenses sobre viajes a la nación caribeña  y la actividad financiera en la isla son algunas de las medidas que se podrían tomar de forma casi inmediata, ya que están dentro de la autoridad ejecutiva del presidente y no requieren de la aprobación del Congreso.

Con estos truenos, no es descabellado pensar que algo cambiará muy pronto en ese sentido. Algunos especialistas apuntan además que la Casa Blanca debería apurarse en dar nuevos pasos, pues de lo contrario se puede complicar su agenda hemisférica con vistas a la próxima Cumbre de las Américas, prevista para 2015 en Panamá, a la que la mayoría de los países de la región acudirán sólo si Cuba está incluida.

Ya hace algún tiempo el propio presidente Barack Obama había reconocido que esta estrategia anticubana había fracasado. “Tenemos que ser creativos, continuar actualizando nuestras políticas”, dijo. “Hay que tener en cuenta que cuando Castro llegó al poder yo recién había nacido, por lo que no tiene sentido la noción de que las mismas políticas que implementamos en 1961 serían de algún modo tan efectivas como lo son hoy en la era de internet, Google y los viajes mundiales”, agregó Obama.

En la otra orilla, el actual presidente cubano Raúl Castro, ha mostrado más de una vez su disposición a dialogar con el gobierno norteamericano en condiciones de igualdad y respeto.  Así las cosas, el bloqueo parece tener sus días contados.

Tomada de RIANOVOSTI

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